La Muerte no ha muerto

¡Oh mi blog!, que abandonado te tengo. Y es que desde el tedio del trabajo me envolví en esa falsa burbuja de seguridad económica que siempre se revienta en los momentos menos esperados. Como hace dos semanas, cuando me terminaron en la chamba. Cuando se tiene poco trabajo y uno se dedica más a ver Fora.tv que a editar las fotografías del jefe, olvida que en cualquier momento te mandan a la chingada y no tienes un lugar en la tierra donde desfalleser. Después de diez días de trabajo en enero, me avisaron con lágrimas en los ojos (literalmente) que las cosas no habían salido como esperaban y que dos plazas temporales se perdieron. Fui seleccionado de entre otras cinco plazas, que orgullo.

¡PUM!, se revienta la burbuja que me protegía cuando compré mis muebles, cuando compré mis juegos, cuando compré el estereo, cuando malgasté los vales de despensa en pendejadas y tragadera. Y ya llevo casi dos semanas convertido en estadística, titulado y desempleado. Mendigando trabajo a mis familiares, amigos y conocidos. ¿Para eso son no?, decía un jefe de departamento mientras me despedía, el mismo que me juró que yo no estaba considerado para ser renunciado sin liquidación. Pero es católico, debía suponer que no era una persona honesta. Si dicen que dios les habla, qué otras mentiras estarán contando.

Y ahora el problema de toda la vida, la experiencia. La que no tengo, la que nadie recien egresado tiene y que pocos están dispuestos a otorgarte. Me da absoluta pereza mental y completa frustración empezar de nuevo el ciclo. Siempre critico la falsa seguridad y fui participe de ella. Y ahora espero que no estén muy largas las filas para el Seguro de Desempleo.

3 comentarios:

sanathos dijo...

Aunque pareciera que si esta muerta, que pasa sigo siendo tu lector......

Anónimo dijo...

te esta castigando dios

Anónimo dijo...

El dejar de creer en un dios me libera de creencias a cambio de hacerme responsable de mis actos.