Te sacaron la vesícula, ¡ah! entonces eres católica

Hace un par de semanas operaron a mi novia de la vesícula. Pasé con ella la noche después de la operación y como en todos los hospitales los putos doctores no dejan dormir. Alrededor de las dos de la mañana se apareció una bata blanca a despertarnos y hacerle unas preguntas a mi novia:

- ¿De qué te operaron?
- De la vesícula.

- ¿Cómo te sientes?
- Me duele.

(otras preguntas acerca de la operación y los medicamentos)

- Necesitas incapacidad.
- Sí.

A la mañana siguiente me relevó su madre y me fuí a trabajar. En la noche platicamos y resulta que, en el pase de salida del hospital decía:

La señorita Tal, con número de seguridad social Tal, de RELIGIÓN CATÓLICA... blah, blah.

- ¿Y cuando te preguntaron tu religión?
- Nunca, la pendeja lo dió por hecho.

Asi que ya saben, si te operan en el Seguro Social te realizan un ritual de bautismo y conversión. Entras ateo y sales católico (y sin vesícula... pero es lo de menos).

Ciencia y técnica con humanismo

Hay una materia de último cuatrimestre que se llama "Ciencia y Técnica con Humanismo" que básicamente dice que la ciencia es la culpable de todos los males y que los hombres nos debemos acercar al "humanismo" que definen como moralidad, valores y sobre todo Diosito.

Que triste es que en un centro de enseñanza superior mexicano, donde ofrecen carreras de ciencia aplicada, me digan que la ciencia es "un obstáculo para otras formas de aprendizaje como son: la literatura, la poesía y la filosofía."

Si me hubieran planteado esta ideología desde los primeros cuatrimestres, seguramente hubiera desertado. Pero son cobardes. Se esperan a que ya vayas encaminado a la salida para bombardearte con boberías. La ciencia no es la culpable de obstaculizar ni provocar nada. Es COMO SE USE la ciencia lo que define si es bueno o malo. Es como culpar a una fábrica de automóviles cuando un borracho atropella a dos niños. Ridículo.

Lo peor de lo peor es la idea de Dios del maestro. Que siendo ingeniero, me viene a decir que "aunque no tengo ninguna religión como tal, si creo en Dios y puede estar ahi en la esquina o aquí echando relajo con nosotros."

A lo que contesté:

"Maestro, esta delirando, ya ve fantasmas en el salón"

Y el problema no es que me ignorará, sino que no hubo otra persona, de los sesenta y tres que somos (incluyendo psicólogos, abogados, mercadólogos, etc) que me diera la razón o que siquiera le hubiera tomado un sentido humorístico al comentario.

Antes de entrar a la clase me dan ganas de vomitar y saliendo de la clase es casi imposible aguantarse. ¿Acaso nadie de los presentes ha dudado siquiera la presencia de Dios? Se supone que son gente preparada, con mente abierta y lista para enfrentar el mundo.

Espero que si haya algnos ateos o agnósticos, pero sean de clóset como dice Dawkins.

CPU=Gabinete NOT!

- Oye l@5t, necesito que revises la computadora de la licenciada porque no me dá video. Es la de su casa pero me traje el CPU y lo he estado revisando aquí. Creo que se safó (sic) el video porque la licenciada le dió una patada.

- ¿Trajiste nada mas el CPU? ¿Y como estas haciendo las pruebas?

- Es fácil, le puedes conectar cualquier otro monitor (si serás pendejo l@5t).

- (...) La checo mañana.

Adios empresa

Veo el excelente final de Six Feet Under sollozando y medito.

Recuerdo la primera entrevista: para becario, pelo desarreglado, barba de semana y media, sin bañar, sin ganas, actitud relajada y vestimenta casual. No debieron ir muchos prospectos porque me dieron el trabajo prácticamente antes de llegar. Tardaron dos meses en hablarme.

"Reparación de equipo de computo y soporte técnico" era la descripción del empleo. "Esperamos que hagas carrera en la empresa" era la promesa. "Por fin un trabajo que me gusta" era mi creencia.

Pasaron meses y parecía que no les importaba, como cuando te sientes mobiliario de una oficina. Hacía mi trabajo, pasaba los reportes y me iba a la escuela. Rutina y mas rutina. Sueldo mísero pero buen horario. Hasta que empezaron las sospechas y decidieron checar una por una mis actividades. Pareció que pasaba la prueba pero prefirieron que mi jefe estuviera encima de mí más tiempo.

Diez meses despues llegaron tiempos difíciles y estaba apretado de dinero, les pedí un contrato y un aumento de sueldo a cambio de más horas de trabajo. Me dieron solo el aumento y como consecuencia turnos de ocho horas, que para cumplir debía comer escondido. Sentían que habían hecho mucho por mí. Que me estaban dando la oportunidad y debía estar agradecido con ellos.

¿Y el contrato? Nunca. Cínicos alababan mi desempeño, pero jamás pertenecí a la empresa. No caja de ahorros, no seguro social, no vales de despensa, no afore, no nada. Opciones: ninguna. O me quedaba a trabajar hasta que obtuviera una oportunidad segura en otro lado o me salía de la carrera estando a ocho meses de graduarme.

Durante un año, dos meses y una quincena pertenecí a la empresa que cambió la expectativa en decepción y las promesas en esperanzas. Pero "nunca sabes lo que tienes hasta que lo vez perdido" y no por mí, por ellos.

Una ex-jefa me habló pidiendo mi currículo para su marido, el cual trabaja en gobierno y esta bien colocado. Necesitan alguien con mi perfil.

Falté un día al trabajo para la entrevista, ésta vez bañado, con ropa formal, rasurado, todo un especimen de entrevistado. Y la historia se repite. Me dieron la bienvenida antes de conocerme, pero a diferencia de la empresa privada, no tardaron tres meses en hablarme, me quieren ahi este lunes a más tardar. El sueldo es más del doble y el horario es igual.

Algunos molestos, otros dándome absurdos consejos y otros deseándome suerte, me despido ostigado de mi empleo.

Adios empresa.

Quisiera sentir tristeza pero fueron más de diez meses evitándola. Dejo amigos: no. Dejo maestros: no. Solo dejo más de un año de buen trabajo que no rindió frutos.

Me deseo feliz año.