Niños y Dios
Cómo esperan que los niños no crean en brujas y fantasmas cuando se les forza a creer en un ser todopoderoso al que no pueden ver, tocar ni sentir hasta que mueran. Es por ello que muchos adultos creen en fantasmas y aberraciones divinas cuando nunca pudieron madurar la idea del dios. Y por madurar la idea de dios me refiero completamente al autoengaño mecanizado que podría considerarse doblepensar si estuvieramos en la Eurasia de 1984.
El abuso al que se somete a los niños es tal que se logra que éstos, cuando adultos, continuen la meme de dios transmitiéndola a sus propios hijos.
¿Cómo romper la cadena? Haciendo entender a los padres que NO SE LES DEBE IMPONER una creencia a los hijos, dejen que ellos maduren y elijan la creencia (o falta de) que quieran. Es lo más humano.
Por supuesto esta idea a los católicos les parece blasfemia. Como podría un adulto que creció sin ideología eclesiástica acercarse a la religión. Desperdiciar horas del domingo oyendo a un iletrado en temas sociales, supuesto casto y probable pederasta explicando como debo comportarme en la vida y el trabajo; mientras su jefe va a cenas millonarias donde discute con políticos de altos cargos como serán las limosnas del mes.





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