El México que quieres es el que nosotros tenemos
Pensativo de regreso a mi casa en el transporte público, observo a la gente tirando basura en la calle y en los parques; camiones que contaminan por encima del límite permitido; fiestas ruidosas que no dejan dormir a los vecinos; pecerdas metiéndose entre los carros sin avisar; dobles o triples filas de carros detenidos en avenidas donde esta prohibido (o sea TODAS); muchedumbre empujándose en la calle; fumadores fumando en filas (inclusive teniendo delante un anciano y detrás un recien nacido); personas juzgando las acciones inofensivas de otras (como por ejemplo su vida sexual) aunque no les incumba ni les incomode realmente; mentadas de madre aqui y allá; odio; discriminación a los indígenas (recordar que nuestro premiado ex-presidente Zedillo asesinó tantos Zapatistas como pelos tiene en la cabeza); y lo peor: una falta de respeto a los ancianos completamente inexplicable.
Se hacen marchas y juntas y madre y media para que nuestros gobiernos respondan, pero no se entiende que el gobierno es la gente. El gobierno maleducado pertenece a la gente maleducada. ¿Como esperar que el gobierno eduque a su gente? La gente primero tiene que educarse para que sus gobiernos sean educados.
El México que se dice México quiere es el México por el que su gente no está dispuesta a cambiar.
Estoy cansado de pelearme con gente que avienta basura dentro de las estaciones del metro; con vecinos ruidosos; con choferes que fuman y tienen el radio a todo volúmen; con chavitos que no ceden el lugar a un anciano que apenas se puede mantener de pié; con católicos que creen tener derecho a DECIDIR por la vida de los demás; pero el cansancio no es porque me sienta derrotado como individuo, sino derrotado como sociedad. La lucha es frustrantemente solitaria. Si yo no digo nada, los que estan a mi alrededor no dicen nada; pero si digo algo, se molestan, prefieren no "tener problemas," al fin que asi ha sido siempre.
Estoy resignado.






