He estado leyendo algunos blogs que tratan las experiencias de técnicos en informática; actualmente tengo un trabajo semiformal en ése tan mal remunerado oficio (estoy como becario). Durante varios años me he dedicado a reparar computadoras a domicilio mientras estoy entre empleos, lo que sigo haciendo ya que consigo empleo pero solo de vez en cuando.
El último cliente que tuve fué una señora que habló un día que pasé a mi casa previo a la universidad por olvido de un trabajo. Quedamos al día siguiente.
Cuando llegué a su recinto me encuentré con una HP de cinco años que cada que arrancaba, se reiniciaba contantemente sin entrar completamente al SO (un loop cualquiera).
Le dije que le salvaba sus archivos y le reinstalaba el SO por la módica cantidad de $500 y que se la tendría lista la siguiente semana.
No tuve ningun problema para formatear el disco e instalar el WinXP. Pero la verdad me dió mucha flojera verificar que todos los drivers estuvieran instalados y la dejé tal y como la reconoció el SO. Se la entregué, la probamos, ¿todo bien? si... venga el dinero. Me pagó con cheque la muy huevona y todos contentos... hasta que:
A los dos día me habla y me dice que la computadora no tiene sonido y que es "mi obligación" repararla porque ella ya me había pagado. Yo le dije que me era dificil regresar a su casa por el equipo y que sería mejor que me lo trajera porque no tenía tiempo. A lo que respondió que mejor quedáramos un día de la semana que tuviera un rato libre. ¿Tanto trabajo le costará meter el puto gabinete en su puta camioneta y avanzar cinco cuadras?
La solución era bajar el driver, instalarlo y listo; pero el día que quedamos estaba atascado de prácticas y examenes y no fuí. Me marcó a la casa y la conversación fué así:
- Oye ¿qué te pasa?, hoy quedamos que vinieras a reparar la máquina.
-Señora, una disculpa pero me será imposible llegar.
-Pero ya te pagué.
-Tengo mucho trabajo y no puedo ir.
-Pero ya te pagué y le descompusiste el sonido. (enfatizar DESCOMPUSISTE)
-Usted me pagó para que la máquina arrancara y lo hace; usted la probó conmigo presente.
-Pero si yo te pago tu me tienes que dar un servicio completo por ese pago, y si ya te pagué...
-Sí iba a ir hoy era por amabilidad, es un soporte extra a lo pagado.
-Pero tu me cobraste y la computadora sonaba antes de que te la llevaras.
-¿Cómo sabe que sonaba si no encendía?
-P...carajo (en voz baja)
-Mire señora, yo la entiendo y no es mi intención tener problemas, le pido una disculpa por no poder ir hoy, ¿por qué no quedamos el domingo que viene? ¿Le parece a las 10?
-Bueno te espero, pero tienes que llegar.
De verdad que me resultó increíble como trató de conseguir algo con berrinches como si fuéra una discusión padre-niña mimada.
Por supuesto el siguiente domingo no fuí... y asi pasaron las semanas. Además por ese tiempo el teléfono de mi casa no funcionaba bien y toda la noche se bloqueaba cualquier señal (y de día yo estaba en el trabajo y la escuela) por lo que le resultaba imposible comunicarse.
Cuando arreglaron el teléfono la señora hablo hasta el hartazgo, le decía a mi familia que era mi responsabilidad y que ME DIJERAN que tenía que ir. Mi familia por supuesto se puso en mi contra (lo que no es novedoso) y empezaron a molestar. Yo resistí.
Un domingo (alrededor de un mes despues) me encontró la señora en casa y su tono era completamente diferente:
-Hola, ¿cómo estas?
-Muy bien señora.
-Oye me quedaste mal eh, que onda, cuando te puedes dar una vuelta.
-Pues si quiere mañana mismo.
-Pero si vienes ¿sale?
-Si señora no hay problema.
-Gracias, aqui te espero, bye
Que diferencia. Al día siguiente fuí a su casa y en cinco minutos bajé el driver de sonido, lo instalé y todos contentos.