Remedio Profeco al malestar Chipod
El Chipod resultó ser una verdadera mierda. Me duró menos de un mes y dejó de escucharse, la razón: la parte donde se insertan los audífonos se hundió. Asi de simple y sencillo; está tan mal soldado que si constantemente quitas y sacas los audífonos, la porquería se jode y deja de funcionar. Pero bueno, cuál era el problema, solo era cuestión de ir a la Plaza de la Tecnología y cambiarlo por otro.
Había tenido tres tipos experiencias con los productos de la plaza:
1. Productos que servían perfectamente.
2. Productos que pensaba descompuestos pero que realmente NO SABÍA USAR y al irlos a cambiar; amablemente me enseñaban los venderores como funcionaban sin costo alguno.
3. Productos que no funcionaban y que me cambiaban al instante, previa muestra de la nota, sin siquiera probarlos.
Lamentablemente, por el trabajo y la escuela, no tuve tiempo de ir a la plaza (ya que las garantías son de lunes a jueves) por lo tanto, le pedí de favor a mi novia reclamar el cambio de la porquería de producto que me vendieron. Le entregué la nota (donde claramente muestra la fecha de compra, 14 de diciembre, y la garantía de seis meses desde el momento de compra). Y asi comienza la aventura que titulo:
Mi novia va al local donde compré el Chinapod, pide amablemente una devolución y ¡oh sorpresa! la mandan a la chingada dando razones tan estúpidas como sus pensamientos más profundos. Mi novia se enfurece, les recuerda a sus putas madres y se va indignada e insultada, sin justificación alguna; a tal grado, que los vendedores aledaños le pedían a gritos a la Bruja del Oeste que atiende el local que cambiara el producto. Y ahora, punto y aparte, mayúscula al principio, no dejamos sangría y escribimos como subtítulo:
Razones pendejas para no hacer válida una garantía
1. "Me faltó poner en la garantía que son seis meses pero dentro de un año físico" Mira que pendejo soy, compro un producto en diciembre con garantía en año físico, OBVIAMENTE se le olvidó ponerlo en la nota.
2. "No te lo puedo cambiar porque se le dió mal uso"
Si no mames, me pasé de verga, le quise meter y ADEMÁS SACAAAAARRR (escalofríos) los audífonos más de UNA vez.
3. "Éste tiene un sistema operativo diferente, mira los íconos, no es mío, me quieres engañar"
En éste si se equivocaron, digo, yo como programador de videojuegos, fácilmente puedo crackear el aparatito y meterme a... SETTINGS, CHANGE ICONS. Carajo y todavía hay quien duda de mis capacidades en Javascript. ¿O será que me equivoque de local aunque en la nota claramente dice 34?
Pero lo mejor de lo mejor: La solución de la vendedora iletrada.
"Si quieres, yo conozco un ingeniero que te lo puede soldar, pero los gastos corren por tu cuenta."
Gracias. Me vende un producto defectuoso y no me hace válida la garantía; y además, se toma la molestia de conseguirme un "ingeniero" que me lo arregla por un gasto extra, señora, nada más me queda agradecércelo.
Mi hembra, que enojada es peor que el papá de Peaches en Ken Park, propuso irnos a quejar a la Profeco; yo dudoso acepté. Para los que no sepan, es la Procuraduría que defiende los derechos del consumidor de manera totalmente ficticia. Realmente solo tiene un poder, un superpoder diría yo: aterrar a los pequeños empresarios con investigar sus negocios torcidos y que prefieran arreglar cualquier problema. Por lo tanto mi novia fué, levantó una queja y la citaron un mes despues; es decir, martes Feb 28.
Cuando apresurada llegó a su cita. Se encontró con el abogado en la sala de espera, al que contó todo el proceso de mentadas de madre, insultos e ignorancia demostrados en el local 34. El abogado nervioso le pidió perdón, le dijo que su madre no debió actuar de esa forma, que él no le pierde al cambiar ese tipo de aparatos, que lleva nueve años en la Plaza y que en su vida le había ocurrido algo así. Mi novia (pensando que debió identificar a la persona antes de asumir que ERA EL ABOGADO) le dijo que lo único que quería era que terminara pronto todo y que si podían arreglarse ese mismo día sería benéfico para ambos. El dueño del local 34 aceptó y para cuando llegaron con el abogado (el verdadero), solo hubo que hacer cierto papeleo rápido y asunto arreglado. No más de media hora. Coño, que eficiencia en la Profeco, ojalá asi fuera en Hacienda o CFE. Y, como yo ya me compré un Yepp y mi novia un Ipod (y luego porque niegan que imitamos a los gringos en todo, mmm, debo hacer un post sobre éso) preferimos que nos regresaran los $700.
Y así termina esta historia de aventura y desamor.
Conclusión: Hagan pedo, hagan pedo siempre.
Éste post fue especialmente pelado por las causas en él mismo mencionadas y para liberar tensión.




