Not this Christmas dude!

Este año he decidido regalar... NADA. Cada año mi familia realiza un intercambio de regalos completamente entrópico. Nadie sabe que le gusta a la persona a la que le dá el regalo; y lo mejor de lo mejor es que los regalos NUNCA van más allá de los $100; sí, leyeron bien cien pesos.

Claro, los presupuestos son bajos y el trabajo escaso, el detalle es lo que cuenta. O... ¿lo es? Definitivamente lo es si regalas algo que no solo le pueda ser de utilidad a la otra persona (por favor no regalen tazas con dulcecitos o chocolates) sino que le guste; y para saber que le gusta tienes que conocerla o por lo menos investigarla.

Por ejemplo: tengo un presupuesto de cincuenta pesos para regalarle algo a Sanathos. Le podría comprar chocolates baratos, una taza con dulces, dos DVD piratas escogidos al azar, dos cahuamas o pensándolo más a fondo le puedo regalar UN PAPEL de 25 y un libro; envueltos con moñito y toda la cosa. Imaginen la carita de emoción cuando abra su regalo y se de cuenta que aunque no tengo dinero, lo conozco y me esforcé para comprarle algo que le gustara. Advertencia: lo anterior fue ejemplo, nunca he regalado algo a Sanathos en Navidad y tal vez nunca lo haga.

Bueno pues asi he regalado siempre. El problema es que nadie parece apreciar lo que le doy (a excepción de mi melómano padre que siempre lo agradece). El año pasado regalé discos quemados con música. A mi abuelo le gustan los tangos, asi que me esmeré en bajar tangos de su época que le pudieran agradar. ¿Saben cuántas veces lo escuchó? CERO. No lo ha escuchado y de hecho, ya lo perdió (maldita sea, como no le compré una taza). Los mismo pasó con mi tía, mi hermana y mi madre. Perdí más tiempo bajando esa música que ellos en el centro comprándome cualquier estupidez como buhos de colección (dos por veinte). Si hubieran pensado un poco me habrían comprado un puto disco de música clásica por quince pesos o un juego de playstation de trece. Pero no lo hicieron. Y no los culpo, están acostumbrados a regalar por regalar. Asi lo dictan los medios, compra y compra si esta barato. ¡Oh, viva la felicidad comprada!

Esta Navidad mi madre mejor optó por preguntarme. Le dije que quería un reproductor MP3s y que necesitaba una calculadora que resolviera integrales simples para la escuela. Me dió el dinero, fui al centro, compré mis regalos y se los dí. Destruye toda la fantasía del regalo sorpresa, lo sé, pero se evitó mi jeta decepcionada forzando una sonrisa.

Conclusión: regalen algo que demuestre interés por la persona o no regalen nada. Al no regalar nada es como si le dijeran a la persona: "eres demasiado complejo y profundo, decidir tu regalo me dejó en un estado equivalente al shock post-traumático asi que para evitarme peores males te regalaré mi respeto y absoluta sumisión".

2 Click aquí para comentar:

Alfonso Jiménez dijo...

Haces bien :)

anulargen dijo...

Last, bueno solo me queda decirte que un regalo se da cuando te nace darlo si no, simplemente no se lo das, no te aventare un choro, pero eso si solo te digo que se los puedes demostrar con tu tiempo, si no lo valoran pues a joder, si no te nace no regales y si quieres hacerlo pues intenta encontrar algo que le sagrade o les sea de utilidad y ya.