De asaltos e injusticias
La siguiente historia es verídica, pasó este mismo año y los resagos que causó aun afectan a los implicados. Para proteger la identidad de los personajes (como si alguien fuera a investigarlos) inventaré los nombres. Para hacerlo más entretenido narraré los hechos como si fuera cuento:
-Hace unos meses me habló Rodrigo, ¿si te acuerdas de él no?, el baboso ése que anduvo conmigo un rato.
- ¿Baboso?, si te clavaste un chingo, me enteré que ya esta casado.
- Si, y obviamente lo dejé de ver mucho tiempo, pero bueno, me habló y me pidió que saliéramos.
"Yo no quería, tenía mucha tarea, una presentación al día siguiente, porque como sabes soy muy responsable y hago mis deberes de una semana atras el día anterior, jeje. Pues el pendejo me estuvo rüegue y rüegue y ya para que dejará de chingar le dijé que bueno, pero solo un rato. Llegó y me dijo que lo acompañara en su carro a la tienda por unos tabacos. Terminamos comprando cervezas y nos las tomamos a tres calles de mi casa. No era tan tarde, asi que no me negué. Nos estacionamos en una calle completamente vacía. No nos bajamos del coche y estuvimos platicando sin pedos un rato. Al cabrón le acababan de pagar o algo así y se la pasó sacando su fajo de billetes y presumiéndolo, era un sobre y se lo guardó en la camisa. De repente vimos que se acercaban dos tipos, no les dimos importancia y seguimos como si nada.
Entonces uno de los tipos se puso al lado de la ventana del conductor y otro a mi lado, parecían de diecisiete o dieciocho años. Puta pues que me empiezo a friquear y el tipo le dice a Rodrigo: -ya valió verga pendejo saca el varo- Y lo encañona, entonces metió la mano en la ventana y le quitó el dinero, y le dijo: -Bájate, dame el carro- Y el pendejo se baja y se puso a forcejear con él. Yo estaba casi orinándome del miedo, me volteé y vi que el otro asaltante estaba distraido. Me bajé del carro y me eche a correr lo más rápido que pude. La calle estaba completamente vacía y yo sentía que el tipo me pisaba los talones, fue la primera vez que he temido realmente por mi vida. Corrí y corrí como nunca, de repente, en seco, escucho dos balazos; me detengo, volteo y escucho al tipo de la pistola corriendo detrás de nosotros y gritando: -ya valió verga, vámonos en chinga- Y se fueron. Yo, a punto de desmayo, me regresé corriendo a ver a Rodrigo para darme cuenta que solo había corrido cuadra y media (pero me parecieron kilómetros).
Cuando llegué, el carro seguía ahí, me acerqué a Rodrigo: -ya valió madres, me dieron dos veces; hablalé a una ambulancia- En la calle no aparecía nadie, de su Nextel (que tampoco se llevaron) marqué el 060, pero no hubo respuesta. Hablé desesperada a Locatel y me dijeron que llegaban en seguida. El Hospital a lo mucho está a veinte minutos, pero se tardaron cuarenta y cinco, según porque se perdieron y una patrulla tuvo que ir por ellos. Poco a poco la gente fue saliendo y le pusieron una almohada y una cobija a Rodrigo (¿dónde estaban en el momento del asalto?). Me fuí con él en la ambulancia y hablé con su papá. Llegamos y lo atendieron, cuando llego su familia obviamente me preguntaron que quien era y porque estaba con él. Yo solo les dije que era una amiga y que fue a visitarme. Despues de éso me fui. Hablé dos o tres veces después pero nunca me lo comunicaban y solo decían que estaba mejor.
Un día, me habló su madre y me dijo que era urgente que lo viera. Fui al hospital y apenas podía hablar, estaba lleno de tubos. Cuando nos dejaron solos me dijo: -tuviste algo que ver en lo que me pasó, porque al fin y al cabo a ti ni siquiera te tocaron- Me cayó como bomba y le juré que no tuve nada que ver. Pasaron los días y seguí hablando para ver como estaba, nunca me lo pasaban; hasta que un día me habló alguien, una voz de hombre, diciéndome que por favor ya no estuviera hablando porque Rodrigo estaba muy bien y ya no era necesario que lo estuviera fregando. Pensé que el asunto estaba cerrado, hasta que hace unos días me lo encontré en el MSN. Y no te imaginas lo que me escribió: -No se te hace una injusticia que fuera a MI al que le hicieran ésto-"
-Fin
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Conclusiones:
Soy un paranoico en la calle, si estoy en un lugar oscuro y que no conozco, todo el tiempo volteo a todos lados y trato de salir lo antes posible. Vivo en la ciudad más peligrosa del país, jamás me iría a embriagar a un lugar VACIO y OSCURO. Y si se acercan dos tipos sospechosos, me largo sin pensarlo dos veces.
¿Dónde estaba la gente? Avisándole a los asaltantes que había dos pendejitos presumiendo dinero en su calle.
Rodrigo es un pendejo. ¿Cómo te pones a forcejear con alguien con pistola y pones en peligro a la persona que va contigo?
Rodrigo es un maricón, puñal e hijo de puta. Despues de que fue SU PENDEJEZ el que le dispararan, se atreve a echarle la culpa a su acompañante y ADEMÁS se atreve a decir que es una injusticia que le dispararan a él. ¿Qué esperaba? Que le disparara mejor a ella, despues de que ÉL fue el que la sacó de su casa para ir a tomar. Increible.





4 Click aquí para comentar:
De verdad algo injusto?, desgraciadamente cuando te pasa algo asi en la mente de un hombre solo hay coraje, y en la de una mujer miedo, cual de los das es la mas inteligente?
El miedo te lleva a la supervivencia, el coraje no.
y el coraje a donde te lleva?.....
A que te disparen.
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