He vencido, pude donar sangre

El martes doné sange (no, no es broma, llevo ya mucho tiempo limpio) para mi abuelo que será internado el lunes. Nos levantamos de su casa a las seis de la mañana (vive en el Estado de México) y llegamos al banco de sangre del IMSS Tlalnepantla alrededor de las siete veinte gracias al precioso tráfico sobre Arboledas. Y de aqui en adelante comenzaron las desgracias:

1. No llevaba credencial de elector y no me querían dejar DONAR. Es el colmo de la estupidez. En que cabeza cabe que necesites identificar plenamente al donador. ¿Para qué hacen las pruebas entonces? Por suerte traía la credencial de la escuela y tras una discución con la sirvienta de la entrada (putos burócratas, pero ¿qué tal las manifestaciones para que les paguen más haciendo menos?) me pidieron mi CURP y me registraron.

2. Facilmente la mitad de la sala de espera estaba vacía, pero no dejan que tu acompañante este contigo. Qué bueno, es una medida necesaria cuando está lleno el lugar. Pero me puso algo nervioso ya que estaba pensando en que decirle a mi abuelo por si salía positivo en alguna prueba toxicológica.

3. Estuve de las 7:30 am hasta las 10:30 am. La ineficiencia del seguro social es peor que en el DF. No tienen una sola computadora. Utilizan cuadernos inmensos con miles de nombres de donadores que fácilmente se pueden extraviar. Además escriben tu registro en una ¡MÁQUINA DE ESCRIBIR! Bienvenido a los sesenta Seguro Social.

4. Son aproximadamente doce trabajadores. Pero parecen tres. Son lentos y se hacen estúpidos todo el día oyendo la Z y platicando vanalidades.

Despues de registrarme a los cinco minutos me llamaron para sacarme la "prueba." Rápida e indolora, sacaron dos pequeñas raciones, las pusieron en una máquina y me dijeron: -"Espere un momento a que lo llame el doctor." Ese momento fue de una hora con cuarenta y cinco minutos. Yo seguía nervioso, no quería dar positivo por "error" (jeje). Pero la mayoría de la gente estaba nerviosa por el hecho de que te iban a meter una pequeña aguja y sacarte 490ml de sangre. Mientras esperaba y pensaba que habían puesto mi hoja hasta abajo por el hecho de chingarme (como ya me lo han hecho una diversidad de doctores en los IMSS del DF) observaba la propaganda del banco. Y vi algo que de verdad me sorprendió, me asombró, me desilusiono y me encabrono por el inmenso atraso social en nuestro gobierno, lamentablemente no traía una cámara pero recuerdo lo más importante:

Dona sangre segura

Factores de riesgo

No podrá donar sangre la persona:

Que haya padecido paludismo, problemas cardiacos o epilepsia.
Que haya consumido algun medicamento 72 horas antes de la donación.
Que haya consumido drogas intravenosas (me salvé)
Que no llegue en ayunas (o algo así)
Que haya tenido más de dos parejas sexuales o haya tenido actividades homosexuales o bisexuales.
Etc, etc.

¿WTF? Es decir, ¿si eres homosexual tienes más riesgo de enfermar tu sangre que si eres heterosexual con menos de dos parejas sexuales? ¿Y si la segunda tenía SIDA? Que vergüenza de país. Pero bueno lo dejo a su criterio.

Por fin me hablaron y pasé con un doctor que no era mexicano (digo, no hay problema, al fin que nadie necesita trabajo de doctor) y me realizó preguntas a tal velocidad que parecían retóricas, anotaba las respuestas antes de que me pudiera salir palabra alguna de los labios:

-"Fumas, bebes, drogas, puto, promiscuo, sodomita, enfermo, tos, gripa, epilepsia, hepatitis c, ¿algo que quiera agregar?-

-"¿Eh?... no."

-"Bueno pues estás en perfectas condiciones para donar. ¿Dormiste bien?

-"No doctor, dormí solo cuatro horas y creo que es causa suficiente pra hacerme venir otro día a esperar otras tres horas. Disculpe las molestias pinche baboso." Respuesta real: -"Si doctor."

-"Bueno pues espera a que te llamen"

-"Gracias doctor"

Y esa espera fue de cuarenta minutos. Ya medio mareado por el ayuno pasé a la "sala de donación" que parece cuarto de la película "Hostel." Donde me metieron una aguja tamaño "enjuga el pavo," que sentí hasta el último pelo de mi testículo izquierdo. Y me siguió doliendo uno o dos minutos hasta que el yodo hizo su trabajo anesteciante.

."Casi no te dejan entrar" -dijo el carnicero, digo enfermero.

-"¿Por qué?

-"Porque no los dejan entrar sin credencial"

-"Porque no dicen nada."

Y bueno, a los diez minutos te sacan el catéter del brazo, te dan un desayuno consistente en: sandwich, manzana y alegría. Para ese momento no me sentía mal pero vi la cara de angustia de la gente viéndome salir y puse cara de desahuciado. Terminé el desayuno y me dicen que el próximo martes me dan los resultados de la prueba del VIH, Hepatitis B y Hepatitis C.

Asi termina una más de las aventuras en Segurosocialandia.

1 Click aquí para comentar:

anulargen dijo...

jajajaja cuando lei el titulo casi me cago de la risa, digo tu, un tipo que disfruta de los manjares y deliciosos efectos de la droga donando sangre, no pude evitar soltar un carcajada, pero asi es en el seguro social. AL pinche salariado se lo carga la chingada, pero me intereso mucho lo que escribiste, no es posible que en el seguro social hayan puesto que no podian donar sangre los homosexuales, como si un heterosexual no pudiera tener SIDA. Ahi esta pinche ignorancia del indio Mexicano.